Las primeras razas de Retriever se desarrollaron a mitad del siglo 19 debido al aumento de popularidad de la caza a los pájaros y la consecuente necesidad de buscar y encontrar dichas aves. Algunas razas, como el Golden, se criaron cuidadosamente por apenas un individuo; otras, como el Labrador, se aislaron en uno o dos perreras para su desarrollo. Y aún otras se desarrollaron por cazadores que intentaban crear "lo mejor" mezclando una amplia variedad de razas y habilidades. La confusión generalizada sobre los orígenes del Retrievers viene, en parte, del hecho de que, en aquella época, la palabra "Retriever" se refería a la función y no a una raza específica de un perro. Así, cualquier perro que probase ser capaz de cazar estaba considerado un Retriever, aunque fuera un raza pura, un mezclado o un perro callejero.
     
Spaniels, setters, y waterdogs probaron rápidamente que eran los mejores en este tipo de trabajo y proporcionaron la base para todos los Retrievers actuales, en proporciones diversas. Sin embargo, la sucesión exacta del desarrollo está, en muchos casos, perdida en la historia.
 
   
Parece claro que el St. John's Water Dog de Newfoundland, tuvo un importante papel en el desarrollo general del Retriever, aunque nadie puede estar absolutamente seguro de cuáles fueron los perros usados en el desarrollo de esta raza.
   
El desarrollo del Flatcoated Retriever moderno se acredita al Sr. S. E. Shirley en comienzos de los 1870. St. John's Water Dog, Spaniels de agua, y Scotish collies se utilizaron en el desarrollo del Flatcoat. Él estabilizó el Wavy o Curlycoated Retriever y fijó el tipo del Flatcoated Retriever. Shirley, él mismo, no usó Setters en su desarrollo del Flatcoat, pero es probable que la mezcla del Retriever en ese punto ya tuviera fusiones de sangre de Setter desde comienzos del siglo. También sabemos que él usó Labradores cuando estuvieron disponibles fuera de las perreras Buccleugh y Malmesbury.
     
Sr. Shirley es muy conocido también por haber sido el fundador del Kennel Club en 1873. La asociación de la raza Flatcoat a su nombre hizo que estos perros aparecieran, desde el comienzo, en competiciones de ambas modalidades - muestra y caza - a diferencia de otras razas que se criaban únicamente para uso personal de sus propietarios.
 
     
Dado el agotamiento del banco genético, especialmente después de la Segunda Guerra Mundial, Flatcoats y Labradores eran extensamente entrecruzados para aumentar tal banco y el número de perros a un nivel más seguro. Por ejemplo, el Labrador CH. Horton Max, un Labrador muy bien visto a la vuelta del siglo, era, en verdad, un entrecruzado cuyo padre era CH. Darenth, un Flatcoat muy influyente en la época. Por alguna razón, los criadores de Flatcoats están enterados de esta mezcla y muchos criadores de Labrador no.
     
El próximo maestro de influencia en la raza fue Sr. H. Reginald Cooke, nacido en 1860. Él vio algunos de los primeros perros de Shirley, vio sus días de gloria en el inicio del siglo, vio el futuro incierto de la raza durante las guerras mundiales y, consecuentemente, su descenso en números. Su perrera, Riverside, dominó la escena de las exposiciones por más de sesenta años. Él aunó también muchos premio en Field Trials. Su dominio sobre la raza Flatcoat fue muy positivo para mantener el padrón de la raza en un nivel bastante elevado, pero fue negativo al no hacer que otras personas se interesasen por la raza. Sr. Cooke defendía que el perro de tamaño mediano era el mejor para trabajar y se preocupaba por preservar la aptitud por la caza en sus perros de exposición. Al contrario de la suposición popular, compró muchos perros de otros criadores y no hay un linaje de sangre exclusivo "Riverside" en los Flatcoats.
     
 
 
     
El descenso de los Flatcoated Retrievers coincide directamente con la ascensión casi meteórica en popularidad del Labrador Retriever. Se consideraba el Labrador superior al Flatcoat en los Field Trials. El dominio del Flatcoats por la perrera Riverside también puede haber contribuido para limitar la popularidad que el Flatcoat pudiera haber adquirido al lado del Labrador. Pero no está claro si esto fue, a fin de cuentas, benéfico o prejudicial para la raza. Hay riesgos tanto en ser muy popular como muy raro.